viernes, 25 de junio de 2010

¿Es usted transexual?

Comienzan hoy en Madrid las fiestas, conciertos y actividades del Orgullo Gay que, hasta el 4 de julio, en las plazas de España, Callao y Luna, alegrarán, concienciarán y también, por supuesto, desesperarán a algunos ciudadanos. El Orgullo Gay enarbola este año la bandera de los derechos de los transexuales, un colectivo que sufre una discriminación y una incomprensión social superior a la que padecen gays y lesbianas. El 3 de julio, a las seis de la tarde, con un sol probablemente de fuego argelino, desde la puerta de Alcalá, que le debemos al rey Carlos III, hasta la plaza de España, donde nos espera el tolerante Cervantes, que enamoró en Argel a más de un hombre, partirá la manifestación del Orgullo Gay. Bajo el lema Por la igualdad trans, la manifestación nos ofrecerá el paseíllo de 35 carrozas.

    Derechos reconocidos

La fiesta del Orgullo Gay se celebra cada año para exigir respeto y leyes adecuadas

El lema Por la igualdad trans revela que, en la organización de la fiesta del Orgullo Gay, impera la juventud -esa juventud que dice finde por fin de semana y porfa en lugar de por favor -pues la gente menos joven no dice finde, porfa, hetero (por heterosexual) u homo (por homosexual) ni chutada con un cóctel mundialista de cocaína y peyote.

Quien se asoma a la página web www.orgullogtb.org comprueba que el calendario de las actividades de estos días organizadas por la asociación COGAM (Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid) se parece mucho en vitalidad al programa de los sanfermines. Las actividades del Festival Visible de Cultura homosexual -de gays y lesbianas-, transexual y bisexual son variadísimas.

Muy pronto, el 6 de julio, los navarros residentes en Madrid asistirán al chupinazo de los sanfermines congregados en la iglesia de San Fermín -de San Fermín de los Navarros, si somos exactos- de la calle de Eduardo Dato. Y es pertinente asociar aquí a la asociación COGAM, que defiende derechos humanos todavía pisoteados en tantas partes del mundo, con Navarra porque, por fin, el jueves pasado, esta comunidad foral, bastión del antiabortismo más vaticano, ha votado en su Parlamento que las mujeres puedan interrumpir su embarazo en la comunidad foral sin tener que hacer, como lo hacen hasta ahora, un safari a cualquiera de las 16 comunidades autónomas, eso sí, al menos con el viaje pagado por los presupuestos públicos del Gobierno de Navarra. Que, tras más de 30 años de democracia, Navarra haya seguido empecinada en negarse a que se aplique la ley de interrupción del embarazo en su comunidad foral revela hasta qué punto los delirios religiosos tienen en Navarra fuerza legal -he aquí un buen tema para el sermón del día 6 de julio en la iglesia madrileña de San Fermín de los Navarros- y hasta qué punto también el Gobierno del Reino de España, con sede en La Moncloa, es de pura mantequilla de Soria a la hora de exigir el cumplimiento de la ley en todo el territorio nacional.

Para nadie son sencillas la expresión del amor y la comunicación sexual. Pero los transexuales tienen un plus de dificultad en estos asuntos porque parten de un conflicto suplementario al que no tienen que enfrentarse ni heterosexuales ni homosexuales. A una persona transexual la naturaleza le asigna una identidad sexual que está en conflicto con su anatomía sexual. Una mujer transexual se siente mujer aunque su anatomía sea masculina. E, igualmente, un hombre transexual se siente hombre aunque haya nacido con anatomía femenina.

Estos delirios antiabortistas de los rancios partidos UPN y CDN navarros, son, por desgracia, en su reencarnación de delirios sexuales, comunes al barrio de Salamanca y al resto del planeta. Por ejemplo, en Estados Unidos, el Manual de Diagnóstico Psiquiátrico DSM-IV-TR incluye la transexualidad en su sección de Trastornos de la Identidad Sexual. Si nos remontamos un poco en el tiempo es probable que este célebre manual haya incluido también, en su sección de trastornos, la higiénica masturbación. El 16 de octubre de 2009, organizaciones transexuales de todo el mundo se manifestaron exigiendo que, en la revisión del V Manual Estadístico y Diagnóstico de Enfermedades Mentales de la Asociación Psiquiátrica Norteamericana (DSM-V) desaparezca, en 2012, la transexualidad como patología.

En la mitología griega hay un célebre transexual, el adivino Tiresias, nacido en Chueca, que debutó en la vida como hombre, luego fue mujer siete años, y que recuperó su sexo primitivo. Preguntado por Zeus y su esposa Hera, si gozaba sexualmente más la mujer o el hombre, respondió que, si el placer sexual se dividiera en 10 partes, habría que decir que la mujer gozaba nueve partes y el hombre tan solo una. La fiesta del Orgullo Gay se celebra para exigir respeto y leyes adecuadas para las variopintas identidades sexuales que genera nuestra ultracaprichosa naturaleza humana.

www.ramonirigoyen.com

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